Contemplarte desde lejos se me
hizo una costumbre y mucho más cuando te veía venir, acompañada con los audífonos,
que por cierto te quedan muy bien. Me mirabas, ignorabas mi presencia dentro de
mis ojos y los tuyos existía algo, si es que estoy fantaseando.
Nos envolvíamos en miradas discretas,
y revoloteabas mi cerebro; preguntándome ¿cómo te llamas? Y nadie me daba información, nadie
te conocía, nadie sabía de donde venias y a donde ibas. Irte a hablar no estaba
en mis planes, conversar decirte ¿quieres venir conmigo? ¿Tomar mi mano? No lo hice.
Esa tarde salía muy apurado de la universidad, prácticamente corriendo
apresurando el paso, con lo despistado que soy tope con tu hombro ¡me dijiste
oye ten cuidado! La verdad es que jamás me di cuenta que eras tú. Fui pensando
en el taxi, cuál hubiera sido mi respuesta, ya que me quede completamente mudo al
tenerte tan cerca.
Te he perdido el rastro este ciclo, y por fin
ayer te vi aun seguías manteniendo ese look tan lindo que tienes pero esta vez
no estabas sola, te acompañaba alguien, sostenías su mano y el la tuya los dos juntos,
tenías a alguien, alguien que quizás si se atrevió hablarte, alguien que no
solo se conformó con mirarte, alguien que si tuvo el valor para decirte ¿quieres
tomar mi mano?
A.C
A.C












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